El Silencio de los Corderos

El Silencio de los Corderos

Iaaaaaaaaaaaaaa!!!!!!!!!! Impresionante peliculon el que nos presenta |TAJAVINAGRE|entertainment, esta vez en colaboracion con la productora de cine de miedo AQUEACOJONA productions.

Un guión escrito por dos mentes increíblemente sutiles y prodigiosas como son las de Jey Jey Streakebreaker y Xavier Whiterosemary, que co-dirigen de forma ultra-hiper-violenta este filme que supone el debut como protagonista del hasta ahora segundon Manuel Rosemary.

Rosemary interpreta a Curro un pastor del norte de la peninsula Iberica, al cual los corderos le dejan de balar de forma extraña e inexplicable. Entonces decide llamar al FBI, que manda a dos agentes que estaban aburrios leyendo el Marca, Gepeto (Xavier Whiterosemary) y Cokotaeric (Jerome Hanks). Los dos agentes se quedan a dormir en un castillo abandonado propiedad de Curro, que se dice y se comenta que estaba encantado, pero en contra de todo pronostico ambos agentes duermen de lujo, asi que se quedan alli a vivir sin pagarle el alquiler al pastor, que para vengarse les manda a un caníbal psicópata de aspecto extraño (Xavier Castlegood), que se los come a los dos para merendar con una botellita de vino Jarriero y un poquito de Heinz Ketchup. Pero uno de los corderos mudos presencia el asesinato, por lo que decide romper su silencio y denunciar el asesinato a la policia local, pero antes de que pudiera llegar a la comisaria, una estampida de bufalos lo aplasta de forma sanguinaria, quedando Curro y el caníbal en libertad y sin cargos. Poco después Curro descubre que no son los corderos los que se han quedado mudos, sino que es el que se ha quedado sordo, por lo que decide suicidarse comiendose un insecto raro, porque no puede aguantar vivir sin escuchar Carrusel Deportivo los domingos.

La interpretación de Manuel Rosemary roza la ultra-perfeccion, asi como las del resto de secundarios, incluidos los corderos. Especial mencion merece la interpretación del castillo abandonado, que acojona bastante.

Pues venga tol mundo al cine, que yo me tengo que ganar la vida.