Abierto Hasta El Amanecer

Abierto Hasta el Amanecer

Tajavinagre, la productora que está acabando con el cine y con los actores, porque siempre contrata a los mismos cuatro mataos, nos presenta una nueva trilogía de terror. En esta ocasión no nos presenta a un personaje maligno como en su anterior trilogía, la de Chunlo. Aquí nos muestra las terroríficas juergas de un grupo de coleguitas.

En esta primera entrega: “Abierto hasta el amanecer”, nos muestra a dos forajidos peligrosos del norte del estado de Texas, que llegan a un extraño pub donde al nombre supuestamente le falta una L, el “Milenium”. Allí conocerán a una serie de extraños personajes que llevarán a uno de ellos (impresionante y sobrecogedora actuación de Jimmy Yokel) a pillarse una soberana cogorza para terminar desayunando tostás con whisky y pegándole tiros a las tostás con una pistola de juguete. Al llegar al pub conocen a cinco tipos que les obligaran a hacer botellón con ellos, alentados por el camarero (paupérrima actuación del semi-profesional Tubo Milenium). Finalmente uno se pierde entre el humo de una discoteca cercana, mientras el otro continua bebiendo por temor a ser vilmente asesinado, hasta alcanzar el grado de “nipalante-nipatrás”, el tío sigue bebiendo pero ni se pone malo del todo ni mejora en su estado. Hasta que por fin llegan las 8 de la mañana y tras su desayuno con pistola queda en libertad condicional sin fianza.

El guión está escrito por el protagonista y por uno de los actores secundarios, que a su vez aporta la banda sonora, Tubo Milenium. El filme lo dirige Joseph Without S, que ya dirigió anteriormente ultra-súper-mega-éxitos del cine independiente como “El alacrán y la batería”, y que cumple con el reto de forma decentita.
Lo mejor del largometraje son sin duda las interpretaciones, sobre todo la de Jimmy Yokel que acojona un viaje y la de Manuel Rosemary que recibirá una nominación a mejor actor secundario en la próxima entrega de los Oscars de Jólibu.