|TAJAVINAGRE| & Roger Waters. Live in Barcelona 07
27.04.07 - 22:55
Allá por noviembre, después de una racha mortífera de alcohol durante el verano, Momi llegó y me dijo: “me he enterado de que Roger Waters toca en Barcelona en abril, no hay huevos de ir”.
Seis meses después aquí está la crónica de ese concierto, acompañada por sus fotos espectaculares, a partir de que yo cogí la cámara, porque Jordi se empeñaba en hacer fotos con efecto velocidad al humo, y Momi estaba demasiado flipado como para atender a razones.
Parte 1: Preparativos.
Después de demostrarle al Momi que nunca hay que decirme, “no hay cojones”, encargamos a nuestro contacto catalán Jordi que nos agenciase un par de entradas, y dejamos el tiempo correr.
Hacia marzo me acuerdo de que a Barcelona hay que ir antes de llegar, así que empiezo a buscar vuelos baratejos. Finalmente nos pillamos a través de Rojas un par de billetes desde Sevilla para el 20 de abril. El momento mas tenso del viaje fue… cuando decidimos ir en el coche del Momi hasta Sevilla, las posibilidades de ver a Roger Waters en concierto prácticamente desaparecían a la par que aumentaban las de darle vueltas a Sevilla durante horas (eso contando que llegásemos). Finalmente decidimos hacer el viaje con Alejandro Cabanillas y su señora, a pesar de ello estuvimos a punto de perder el avión, para no traicionar nuestras costumbres.
Parte 2: Destino Barcelona.
Embarcamos con 40 minutos de retraso destino a Barcelona con Vueling, para empezar todo estupendo, pedazo de azafata rubia al lado, revista Rolling Stone en el asiento, y ningún niño gordo, cabezón y cabrón a la vista. Ademas capitulo de Los Simpsons durante el viaje.
Llegamos a Barcelona, desembarcamos y nos encontramos con el Jordi, guía espiritual de nuestra ruta por Barcelona y periferias.
20 minutos después de bajarnos del avión, ya nos estábamos hincando una birra.
Por la noche, salimos a ver un espectáculo callejero y posteriormente a jartarnos de cubatas en un bar donde estaba prohibido tocar las palmas. A partir de aquí todo está borroso, como las fotos del Jordi.
Parte 3: Vamos allá
Llega el día del concierto. Nos levantamos y nos vamos para Barcelona con el plan de ver el Camp Nou por la mañana e irnos para Montjuic por la tarde.
A la 1 del mediodía entramos a ver el Camp Nou, nos hacemos unas fotillos y para las 2, ya estaba el Momi todo nervioso, diciendo: “vámonos ya, que no cogemos sitio”.
Hacia las 15:30, llegamos al Palau Sant Jordi…no hay ni Dios. Comemos lo que podemos y nos apalancamos en las escaleras junto al Palau.
Sobre las 6, decidimos ponernos en la cola, porque la cosa se estaba empezando a alargar. A las 19:32 se abren las puertas y empieza una carrera suicida por las escaleras del Palau Sant Jordi, hasta llegar al mejor sitio.
Parte 4: Concierto
Entramos y se ve en una gran pantalla gigante, una radio antigua, acompañada por una botella de Johnnie Walker, un vaso de whisky, un cenicero y la pequeña maqueta de un aeroplano (con desblosor incorporado) .
De fondo se escuchan canciones de Bob Dylan. Hacia las 9, se empieza a caldear el ambiente, sube la música y se escucha de fondo “Johnny be goode” de Chuck Berry, se suceden canciones, hasta que en la pantalla comienza el movimiento. El cigarro empieza a humear, la gente rompe a gritar y un brazo cambia el dial de la radio;suena “We’ll meet again” de Vera Lynn, el brazo vuelve a girar el dial, mientras se fuma un cigarro tras otro y no deja de beber whisky.
Llegan las 21:30, aparecen los músicos y por último Roger Waters acompañado de su inseparable bajo, saluda al público y toma posiciones. El brazo mueve el dial por última vez, Waters grita el “Ein, Zwein, Drei” y comienza “In the Flesh”. Un impresionante destello ilumina el Sant Jordi y la gente se vuelve loca, el Jordi flipa y Momi entra en estado de shock y yo no sabia que hacer si mover los brazos, saltar, hacer fotos, ir a mear…
Suenan las dos primeras canciones de “The Wall”: “In the Flesh (pt.2)” y una sobrecogedora “Mother”, con un impresionante dúo entre Waters y la corista principal. Le siguen “Set the controls for the heart of the sun” de “A saucerful of secrets”, uno de los primeros discos de Pink Floyd, todavia con Syd Barrett entre sus filas, aunque ya poco participativo.
Continua con un homenaje a Barret a través de “Shine on your crazy diamond”, donde se sueltan millones de burbujas y “Have a cigar”, con la imagen de Barret de fondo en la pantalla, finalizando con “Wish you were here”.
A continuación “The Fletcher memorial home”, para seguir con la primera sorpresa de la noche; cuando todos estabamos flipados mirando un astronauta en la pantalla reparando un satélite, todo el mundo comienza a girarse, y al girarnos vemos un astronauta hinchable surcando el ahumado cielo del Palau. Volvemos al mundo real con “Leaving Beirut”, acompañado de proyecciones de un cómic donde se retrata la canción.
Y de repente…llega el cerdo. Suena “Sheep”, mientras todo el Palau asiste ensimismado al vuelo de un gigantesco cerdo teledirigido. aquí es donde tratamos de hacernos la foto con la pancarta y el cerdo, lo cual resultó prácticamente imposible.
Tras este tema, llega el descanso de 15 minutos. En la pantalla se observa una luna a lo lejos, que poco a poco se acerca hasta nosotros, vuelven los músicos y da comienzo “The dark side of the moon”.
Un satélite se estrella contra nosotros (figuradamente) y comienza la segunda parte, Waters cede el protagonismo a sus músicos, cantando solo en dos temas, pero siempre acompañando con el bajo. Un espectacular triángulo cuelga sobre nuestras cabezas, al llegar “Brain damage”, un destello de luz lo atraviesa y forma un arcoiris, retratando el mítico icono de “The dark side of the moon”.
Tras “eclipse”, que cierra el disco, Roger y sus músicos se despiden y se marchan.
El público no para de corear el nombre de Roger Waters, en el fondo todos sabiamos que no se había ido del todo.
Vuelven a aparecer todos, Waters grita mirando al Momi, “YOU, YES, YOU” y da comienzo “The happiest days of our lives”, antesala del mítico “Another brick in the wall (pt.2)”, donde todo el Palau se dejó la voz, yo incluido, cantando el estribillo más famoso de Pink Floyd. El espectaculo continua con “Vera”, el homenaje de Waters a Vera Lynn, que desemboca en “Bring the boys back home” y en la (no existen calificativos) “Comfortably numb”, con la que se cierra un espectáculo bestial, increible, acojonante, desblosor…
Tras estas dos horas ultra-hiper-chanantes (como diria el webmaster), nos hacemos las últimas fotos en el palau y tomamos camino de la fiesta posterior.
Parte 5: Desenlace
Tras cenar un cubalitro de patatas fritas, nos hacemos un botelloncillo de…¡ Doble V !, con unos colegas del Jordi.
A continuación nos dirigimos a Sala Bóveda, la única discoteca del mundo con futbolin. Jartón de cubatas a 7 €, partidita de futbolin con gol en propia puerta del Momi, sin que lo tocase ningún jugador, incluido y pa casita a dormir.
El domingo lo echamos en hacer un poco de turismo por Barcelona, y hacia las 7:30 de la tarde tomamos rumbo al aeropuerto, para volver a casa. Volvemos con Clickair, que aparte de ser a los ultimos a los que le dan permiso para despegar (nos tiramos 22 minutos esperando en la pista), no tenían ni una puta revistita, todo era mas estrecho, y las azafatas eran mas feas que las de Vueling.
Al llegar a Sevilla, vemos la feria y la Giralda desde el avión. Aterrizamos y nos recogen los hermanos del Momi, vuelta para Azuaga y bienvenidos al mundo real.
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